Sin desayuno
Esta “mañana” me levante muy tarde, a eso de las 11:30 por lo tanto no tuve desayuno, se que esta mal pero tenia muchas ganas de hacer fiaca en la cama.
Casi todos los domingos vamos a almorzar a lo de nuestros abuelos, hoy fue la primera vez que fui desde que estoy con este plan alimentario y la verdad no los voy a molestar con mis menús específicos. Simplemente lo que hice fue optar por una muy pequeña cantidad. Habitualmente me comería tres platos de ravioles, mucha carne y un chorizo colorado mas el postre de helado. Hoy simplemente comí un solo plato de ravioles con un pedacito de carne y una fruta de postre. Me moría por el chorizo y el helado pero aguanté.
Como ya vamos 7 días con esto mañana voy a pesarme y actualizar mi peso. Voy a poner los resultados todos los lunes así no me voy a la balanza tan seguido.
Tags: cantidades, desayuno
Abril 6th, 2008 at 5:05 pm
¡Vamos todavía! Yo, al final no pude arrancar. Lo dejé para el lunes, es decir mañana. Lo cual ya es un clásico de la dejadez pero confío a ver qué pasa.
La verdad que hoy no me pude resistir a una botellita de Finca Flitchman Malbec Roble. La comida vino bien: bife (me cago en la grasita, qué rica) y ensalda de rúcula y ajo. Me quedó un aliento como para dispersar movilizaciones.
Bueno, por lo que veo, estás andando muy bien. Además, muchísimo sentido común. Lo felicito, maestro. En cuanto pueda, lo imito.
Sé que no hay justificaciones, pero me mata la ansiedad. Y mañana tengo una reunión importante y tengo que terminar una documentación. Pero estoy seguro que si no pasaría eso, habría otra cosa para justificar esta ansiedad.
Qué se le va a hacer…
Te mando un abrazo
/eb
Abril 6th, 2008 at 8:14 pm
Eduardo, ojo que yo arranque el lunes también! Comprendo todo lo que me decís de la ansiedad, hoy por ejemplo fue tremendo, a mi los domingos me encanta comer, y comer mucho. Esta tarde para apaciguar mis tentaciones me tire a descansar un rato por que realmente me estaba volviendo loco, por suerte mañana ya empieza el laburo y me despeja la cabeza.
Hablando de vinos, ayer fuimos a cenar a lo de unos amigos y casi se me cae la baba viendo la botella de tinto que se bajaba mi amigo mientras yo calmaba mi ansiedad con uno de esos jugos con poco gas. Yo no soy de tomar seguido, pero ayer me quería matar.